La empresa mexicana Lufac ganó la
licitación de la
Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) para construir la
supercomputadora más poderosa del país, tras competir con firmas de cómputo
internacional como HP.
Con el objetivo de multiplicar su capacidad por cuatro, el equipo
para la UAM, al
que esperan colocar este año entre los 100 más poderosos del mundo, soportará
100 nuevos servidores, cada uno con procesadores de cuatro núcleos.
Lufac ganó el contrato, además del
precio, fue por su capacidad para resolver las pruebas establecidas por la
institución y de comunicación con el resto de la infraestructura instalada.
El equipo se interconectará con otros servidores que la UAM ya tiene en su unidad de supercómputo de Iztapalapa, que
en promedio lograrán un desempeño cercano a los 2 mil 160 procesadores, explicó
Carlos Almaraz, responsable de la parte de licitaciones
de la empresa, al periódico Reforma.
La intención de la
UAM es la construcción de un simulador para procesos físicos
y químicos, que esté integrado al resto de los equipos de alto rendimiento de
la escuela, en una red denominada Grid Delta Metropolitana
de Cómputo de Alto Rendimiento.
Se espera que el equipo esté completamente en producción para
finales de septiembre, lo que permitirá a México regresar a la lista del top de los 500 equipos más poderosos del mundo.
Hace cuatro años, el país tenía cuatro de las 500
supercomputadoras más poderosas del mundo, en las posiciones 83, 84, 85 y 330;
el año pasado colocó sólo dos, pero en este 2008 ningún equipo nacional
apareció en el ranking, según los reportes de la consultora Top500.
En 2007, la computadora más poderosa del país era KanBalam, creada por la UNAM, y que se colocó en la posición 309 del
ranking; el sistema de Banco Azteca ocupó el lugar 391.
* Con información de Lilia
Chacón del periódico Reforma.