Muchas
empresas, grandes y pequeñas, tienen un "marketing de pacotilla". Si tu marketing tiene otro objetivo que no sea el de
hacer crecer tu negocio, puedes estar seguro que estás malgastando el dinero. El
problema está en que la mayoría de las personas no se detiene a pensar qué es
lo que quieren logar antes de empezar a gastar dinero en marketing.
Hay un tipo de marketing
inteligente que se da cuando cada peso que se gasta tiene las siguientes
características:
a) Está dentro de un
contexto estratégico; es decir, sabes muy bien por qué se gasta. Sacar
publicidad simplemente porque tienes que anunciarte no es estratégico.
b) Está dentro de un plan
integral que ayuda a que cada actividad sirva como refuerzo a otras que se están
realizando.
c) Cada peso que gastas te
trae más de un peso de retorno.
Si tu gasto en marketing no
cumple con estas características, entonces tienes un marketing de pacotilla, y
no importa si tu empresa es pequeña o pertenece al Fortune 500; todas necesitan un marketing inteligente.
Muchas veces las empresas
pequeñas no cuentan con el personal o la experiencia, mientras que en las compañías
grandes nadie está realmente comprometido con los proyectos: el dinero no sale
de su bolsillo (dígase lo mismo de toda esa publicidad vacía sobre campañas
electorales en nuestro país) y nadie pierde su puesto por una actividad de
marketing poco efectiva. No se trata de gastar dinero en cosas como publicidad,
relaciones públicas, eventos y ferias, pues éstas son sólo herramientas; se
trata -más bien- de hacer crecer el negocio, de generar más ingresos y ventas,
de incrementar la rentabilidad.
Es cierto: hoy en día
cualquiera puede hacer marketing, como cualquier persona puede tener hijos,
pero la parte difícil está en ser verdaderamente un buen padre o madre de
familia. Para hacer marketing todo lo que necesitas es un buen presupuesto. Con
una chequera gordita puedes comprar anuncios, publicidad, relaciones públicas
que te harían más famoso que Carlos Slim. El problema está en que, como sucede
con la mayoría de las empresas en nuestra industria, todo ese gasto traerá consigo
un retorno negativo. Tu marketing cuesta más que la rentabilidad generada. ¿Por
qué? Porque muy probablemente tienes un marketing de pacotilla.