El 2009 marcó el año de una
crisis económica sin precedentes en el sector TIC, y es que los primeros resultados
arrojan números más rojos que los de la crisis que siguió a la explosión de la
burbuja punto-com en el 2001; sin
embargo, así como no hay tormenta que dure toda la vida también cada crisis
llega a su fin. ¿Está usted preparado para ello?
Hay economías que empiezan
a dar claras señales de recuperación; puede ser que ésta no llegue de inmediato
a México pero es seguro que llegará. En nuestro país tenemos un "efecto
retardado de reacción" ante los cambios mundiales: recordemos que en el 2008 (y
parte del 2009), mientras la música se había detenido en el entorno mundial,
nosotros seguíamos bailando al ritmo de nuestro propio son.
Este último hecho tomó por
sorpresa a muchos que se quedaron sin su silla; además, nuestro gobierno le
sigue apostando a la recuperación de Estados Unidos sin darse cuenta de que
nuestro mayor socio comercial tiene aún grandes problemas por resolver. Todo
apunta a que las mejores oportunidades se podrán concretar hacia el segundo
semestre del año y por eso es importante planificar en el corto plazo pero sin
perder de vista las oportunidades de recuperación en el largo plazo.
Por más que una empresa
haya recortado su presupuesto siempre existe la necesidad de mantener la
infraestructura en aplicaciones críticas o hacer inversiones que le ayuden a
reducir aún más su gasto. En nuestro país tenemos empresas de clase mundial que
le apuestan a la recuperación y hacen inversiones ahora para lograr una
diferenciación de su competencia en el futuro.
Las oportunidades en el
sector TIC siguen dándose en las áreas de las redes sociales, en tecnologías
emergentes como la virtualización y en el Software como Servicio (SaaS), lo
mismo que en servicios de voz sobre IP (VoIP), los teléfonos inteligentes y el outsourcing de procesos y funciones
ajenas al giro del negocio.
Un estudio de Gartner
pronostica un crecimiento del gasto TI de 9% para Latinoamérica en 2010; esto
es importante si lo comparamos con el sobrio crecimiento de 3% para Estados
Unidos y Europa o de Asia, que será del 5%. Nuestra región puede tener el
crecimiento más alto a nivel mundial, ¿pero de ese pastel cuál será la rebanada
que se lleve México y, de esa rebanadita, cuál será la que se lleve usted?