Cuando se inicia un negocio normalmente
se cuenta con las ideas,
visión, el entusiasmo y perseverancia del emprendedor. Sin embargo, conforme pasa el tiempo, si queremos dar el siguiente paso, es
importante recordar y aplicar el concepto de apalancamiento. En esencia, consiste en hacer equipo con
socios, colaboradores y empleados para potenciar el quehacer empresarial; al hacer uso del tiempo y talento de
otras personas, y, delegar las tareas y actividades buscando una
compatibilidad entre éstas y las habilidades y talentos de la
gente, logramos un efecto
sinérgico. De esta
manera, logramos construir un
sistema de negocio que puede operar con nuestra supervisión y
guía, lo cual es superior a la alternativa que consiste en un modelo en
donde tenemos que estar involucrados directamente en cada parte de la
operación para que las cosas se "hagan bien".
Recordemos la frase de Arquímedes:
"dadme un punto de apoyo y moveré al mundo". Procurando aplicar esto a nuestras
empresas, el punto de apoyo
podría ser el tiempo de otras personas de nuestro equipo, y la palanca
el talento de las mismas.
Sólo así podremos escalar la productividad y eficiencia de
nuestros negocios de manera sostenible.