Los estados negociadores que participaron durante la
9ª ronda de negociaciones sobre la propuesta del Acuerdo Comercial Anti
Falsificación (ACTA) en Lucerna, Suiza -del 28 de junio al 1 julio-,
reafirmaron su compromiso para continuar con los trabajos y concluir lo antes
posible en 2010 sobre este tema de manera transparente en el manejo de la
información.
Adelantaron que para la
próxima reunión el país anfitrión será los
Estados Unidos de América para continuar con las negociaciones del ACTA
que es el acuerdo comercial
contra la falsificación y la piratería que se negocia por el
citado país, la Unión Europea, Japón, Corea,
México, Marruecos, Nueva Zelanda, Australia, Suiza y algunos más.
Es un documento que surgió en 2006 para establecer un marco
internacional, con miras a crear un acuerdo multilateral, para combatir la
piratería, incluyendo a Internet.
Este tema en el que se
continúa en la discusión y del que algunos señalan
comenzó a tratarse en "lo oscurito" generó controversia al salir a la luz pública. Vale la pena
hacer un breve esbozo de lo acontecido en torno a este y lo que está en
el tintero, que deberá desvelarse durante la reunión en los
Estados Unidos.
Los involucrados diversas
naciones- acordaron mantener en secreto las negociaciones, finalmente el tema
se filtró a la opinión pública. Las interpretaciones de
diversas voces no se hicieron esperar y particularmente de la comunidad
Internet.
Éstas refirieron
las posibles medidas aplicables como el castigo a cibernautas y de prohibir su conexión a
Internet, inspeccionar contenidos y responsabilizar de los mismos a los ISPs,
por el hecho de realizar copias digitales de contenidos de la Web o bien por
distribuirlas en línea.
Existe el temor de que el
ACTA lleve a la necesidad a algunos países de crear una nueva
legislación para combatir a la piratería y que se tipifique como un delito, que
se persiga de oficio.
También se habla de
debilitar la presunción de inocencia, así como afectar el acceso
al conocimiento, a compartirlo, así como afectar la creación
colectiva, la ciencia y el propio conocimiento.
En este sentido debemos precisar
que los miembros negociadores del ACTA están conscientes del gran
interés que genera este acuerdo, incluida la sociedad civil y la
industria y como ellos mismos han reconocido, están deseosos de
proporcionar la transparencia posible dentro de los límites impuestos
por el proceso negociador entre Estados.
Un punto a considerar por
parte de los negociadores es que sin restar libertad a los participantes, dejen
conocer el contenido de lo que a ellos pueda afecta o no, insistiendo sin
detrimento de la capacidad de negociación del grupo mexicano.
Es importante reiterar que
la sociedad civil debe estar presente en el proceso de ACTA, debido a que
intrínsecamente está involucrada, tanto en la creación de
leyes y de los trabados ya que estos norman la vida nacional de cada individuo
y en cada nación y la nuestra no es la excepción.
Como sociedad somos
consumidores de Internet y
merecemos el derecho de participar en la construcción de las reglas de
este mercado.