Cuando Total Solutions Outsourcing (TSO) inició sus
operaciones, algunos fabricantes de fotocopiadoras y de impresoras empezaban a
fabricar multifuncionales; había mucha competencia, los precios eran bajos y el
mercado iba bien hasta que el gobierno lanzó el Decreto de Austeridad, lo que
obligó a varios jugadores involucrados en este negocio a modificar sus esquemas
de trabajo.
Quienes fabricaban copiadoras ya estaban de alguna manera
acostumbrados a rentar equipos a las empresas, aunque no sabían instalar redes
ni configurar contraseñas o usuarios (algo que los fabricantes de impresoras
siempre han hecho); sin embargo, el cambio en el esquema de adquisiciones del
gobierno afectó a ambos nichos, incluso a los distribuidores, quienes por mucho
tiempo comercializaron este tipo de tecnologías.
Hubo quienes nacieron a la sombra de este nuevo modelo y
hay otros que aún están consolidándose, pero de ello -entre otros temas- habló
Adán Sámano, director general de Total Solutions Outsourcing, en el Café Infochannel que aquí presentamos.
Infochannel (I): ¿Cuál es la labor
de Total Solutions Outsourcing (TSO)?
Adán
Sámano (AS): Nosotros somos una empresa con dos áreas, aunque
primero me gustaría hablar de la parte del outsourcing
relacionada con los servicios de impresión, copiado, escaneo y fax para
corporativos, principalmente.
De entrada, hacemos un estudio para determinar cuánto
dinero se está gastando el cliente en imprimir, fotocopiar, escanear y enviar
faxes, así como de la logística y del flujo de documentos, determinando quién
imprime, qué imprime y cuántas veces lo hace; todo lo realizamos con cifras
reales que los mismos clientes nos proporcionan y es un proceso que nos lleva
30 días. Al final les decimos cuánto están gastando y les damos la alternativa
de reemplazar su infraestructura de impresión por una que realmente satisfaga
sus necesidades y que les permita ahorrar costos.
Normalmente les sugerimos adoptar un esquema de renta,
pues con él no tienen que preocuparse por nada. A fin de mes nosotros les
entregamos una factura donde les decimos "mira, aquí está lo que se gastaron,
no hay trampa", pues de esa manera te ganas su confianza y tienes los
argumentos suficientes para hacerles una mejor propuesta.
Hasta aquí podría pensarse que solamente hacemos la renta
de equipos, pero también brindamos servicios de outsourcing, instalamos consolas para ver quién, cuándo, a qué hora
y qué imprime; además, podemos monitorear en tiempo real el estado de los
equipos.
Nuestros contratos son preferencialmente a 12 meses para
que los costos por impresión sean más atractivos para las empresas.
I: ¿En qué beneficia al cliente este modelo?
AS: Primeramente,
los equipos no se determinan como activo fijo, por lo que no pagan impuestos;
en segundo lugar, las rentas son mensuales y fijas, además de que el equipo
puede ser nuevo o re-manufacturado si así lo desean; en cuarto lugar, se puede
constatar que lo que se imprime sea parte de las labores de oficina. A lo mejor
desde hace meses hay alguien imprimiendo su tesis y, gracias al monitoreo,
podemos ver de quién se trata a fin de que la empresa tome las medidas
pertinentes.
Para la gente de sistemas es bueno este servicio en el
sentido de que la dejamos concentrarse en otras actividades que son más vitales
para el crecimiento y operación de sus organizaciones.
I: ¿Y qué hay de los ahorros por sus servicios de
impresión?
AS: El
cliente ahorra entre 20 y 44%, todo
depende de los costos de impresión; para determinarlos tomamos en cuenta tres
aspectos: el costo del equipo, los costos directos y los costos ocultos; los
directos son el tóner (cuánto dura, cuánto cuesta el servicio y cuánto rinden
las refacciones) y los ocultos son todos los gastos administrativos (qué tanto
tiempo voy a perder en comprar el tóner, en instalarlo, quién lo va a hacer, si
la impresora consume mucha energía, etcétera).
I: ¿Cuáles son las limitantes que regularmente pondría un
cliente antes de entrar al esquema?
AS: Los
usuarios ven una impresora de 500 pesos y la compran porque se les hace muy
barata, pero no se detienen a calcular el costo por impresión real ni
consideran que los cartuchos para esas impresoras, aunque no son tan caros,
duran muy poco.
También pasa que muchos clientes están acostumbrados a
comprarles a sus distribuidores de cómputo todo lo que les va haciendo falta.
Nosotros les recomendamos seguir trabajando con ellos, pero que tomen en cuenta
que muchos de ellos no son especialistas en impresión y, por lo mismo, no van a
poder darles el servicio que requieren.
I: ¿Entonces ustedes tienen un plus para quienes asimilan
el modelo de outsourcing?
AS: Hay
gente que nos pide operadores o personal que monitoree la solución dentro de
sus empresas, lo cual podemos ofrecer. También hay quienes exigen un servicio
24x7; generalmente les dejamos un tóner y un equipo ya configurado de repuesto
para cuando se les presente una problemática y hagan uso de ellos mientras
llega la gente de soporte técnico. Para este servicio tenemos un tiempo de
respuesta de tres horas.
Damos seguimiento a los clientes mediante operadores que
semana a semana se ponen en contacto para ver si algo les hace falta; por
último, podemos desglosar en la factura lo que cada departamento gastó en
impresión a fin de que tengan bases para implantar políticas en beneficio de la
empresa.
I: ¿Por qué delimitar su mercado a los corporativos?
AD: Si
a los corporativos les resulta riesgoso hacer contratos a 36 meses -que son los
que normalmente manejamos-, para una PyME es aún más difícil, pues muchas de
ellas no saben si sobrevivirán ese tiempo. La situación económica es muy
complicada y a la gente le cuesta decidir si invertir o no; además, hemos visto
que las PyMEs no tienen cultura de inversión de TI, pues casi siempre se trata
de empresas familiares que compran "de a poquito" en los negocios de sus amigos
sin analizar realmente los beneficios; desconfían de la gente externa...
I: ¿Qué problemática encuentran al entregar servicios de
outsourcing?
AD:
Cuando les decimos a los encargados de sistemas que no se van a preocupar ni
por el tóner quedan encantados; lo difícil es convencer al área de finanzas,
por lo que si vamos a hacerle una propuesta a algún cliente lo hacemos con la
gente de sistemas y de finanzas al mismo tiempo, para que los primeros apoyen
la iniciativa y les hagan entender a los segundos que sí habrá ahorros y
competitividad. Regularmente finanzas es "el departamento malo" de una organización:
nunca quiere soltar el dinero aunque a veces le lleguen proyectos que no pueden
dejarse pasar.
I: ¿Cómo distribuidores, han enfrentado trabas de parte de
los fabricantes en cuanto a su esquema de renta?
AS: En
realidad sí; los fabricantes nos frenan mucho en la parte del financiamiento y
no ven que para entregar servicios de outsourcing
se requiere de ese tipo de apoyos; tampoco toman en cuenta que nosotros
recuperamos u obtenemos ganancias en el largo plazo. Los fabricantes quieren
que se pague en 30 días el proyecto más grande y eso simplemente no se puede,
pues al cliente le estoy cobrando en abonos.
Cabe aclarar que sí hemos recibido apoyo de parte de
Kiocera, lo cual es importante pues no nos gusta trabajar con arrendadoras
porque, de ser así, los equipos terminarían siendo de ellos y nosotros nos
perderíamos esa otra parte del negocio. Lo ideal sería tener el apoyo de los
fabricantes y que también apoyen a los clientes, a quienes también les ponen
muchas trabas.
I: ¿Qué hacen con los equipos que no quiere una empresa y
que ya fueron pagados?
AD: A
quienes eligen renovar su infraestructura se las renovamos completamente, y los
equipos que recogemos van al mercado gris. Aquí entran equipos que ya se depreciaron
y que ya se pagaron, pero a muchos de ellos se re-manufacturan para que salgan
otra vez al mercado bajo el modelo de renta. Nosotros también manejamos la
renta de estos equipos, que especialmente son requeridos en el gobierno y a los
que se les llama "funcionalmente nuevos".
Tratamos de no manejar tantos equipos re-manufacturados
porque hay que darles más mantenimiento; hay usuarios que terminan entendiendo
eso y prefieren cambiar a equipos nuevos aunque paguen un poco más.
I: ¿Cuáles son sus principales aliados de negocio y por
qué decidieron trabajar con ellos?
AS: Nosotros
trabajamos con Kiocera, ya que tiene el costo por impresión más bajo y las
mejores aplicaciones de monitoreo de equipos; además, al trabajar directamente
con ellos recibimos precios especiales y todas las capacitaciones que
requerimos.
En Kiocera encontramos un aliado importante, pues nos da
todo el apoyo a la hora de cerrar contratos y su presencia les da certidumbre a
los clientes. - "Cuando las empresas
te conocen y confían en ti te solicitan hasta ratones o discos duros, y como
está la situación no podemos darnos el lujo de decirles que no; debemos decir
que sí a todo y para esos casos nos apoyamos en mayoristas como Ingram Micro,
Centel y DC".
I: ¿Qué especializaciones requieren sus empleados para
ofrecer el servicio de outsourcing en impresión?
AS: Nosotros
tenemos gente especializada en todos los equipos de Kiocera, de ahí que estamos
conformados en dos partes: el técnico, que repara algo de hardware, y el
ingeniero, que implementa la solución y se encarga de las conexiones a redes;
toda esa capacitación nos las da el fabricante.
I: ¿Cuál ha sido su experiencia al trabajar sobre
licitaciones?
AS:
Tenemos cerca de un año trabajando este tipo de proyectos. Gracias al Decreto
de Austeridad muchas dependencias tuvieron que empezar a rentar equipos.
Ahorita ya vemos que hay mucha compra pero hay dependencias muy fuertes que
siguen rentando, como CFE, Pemex, además de que hay otras licitaciones
grandísimas a nivel nacional.
I: ¿Cómo vislumbran el futuro de los servicios
administrados?
AS: En
México ha sido muy difícil que los distribuidores logren especializarse
verdaderamente en algo y sacarle todo el provecho posible a este tipo de
servicios, pero tienen que hacerlo porque para allá van los negocios. Nosotros
vemos un futuro excelente en este mercado. Claro que seguirán existiendo los
que venden de todo sin la especialización y sin añadir la parte de los
servicios, aunque serán los menos.
I: ¿Cuál es su otra división de negocio?
As: Distribuimos
una aplicación llamada "Emisary"; se instala en cada computadora de una empresa
y permite revisarla constantemente, bloquear programas, páginas de Internet e
incluso conectividad, copiar información a una USB, quemar discos o DVDs, poner
tapices y protectores de pantallas institucionales y determinar en qué horario
estarán prendidos o apagados los equipos. Esta solución posibilita hacer que
una computadora sea tan aburrida que solamente se pueda trabajar en Excel, por
ejemplo, lo cual a las empresas les ayuda porque sus empleados ya no pierden
tiempo haciendo cosas ajenas a sus labores, como platicar en Messenger o subir
fotos a su Facebook, descargando virus o programas que después nos complican el
tema de las licencias; es decir, ayuda a incrementar la productividad.
Esta aplicación es interesante cuando tengo 250, 500 o
5,000 computadoras, como es el caso del gobierno. Con Emisary se puede tener el
control de esas 5,000 computadoras desde una sola de ellas.
Vendemos esta herramienta mediante licencias anuales y con
precios preferenciales para la actualización y renovación.
I: ¿Que están planeando para dar seguimiento a la
comercialización de este software?
AS: En
vista de que somos tres distribuidores de la solución, estamos en pláticas para
convertirnos en los mayoristas de Emisary y facilitar al canal la distribución
de esta aplicación.
Vemos mucho potencial de negocio aquí a pesar de que hay
software de monitoreo de la competencia, pero Emisary es el único que integra
todo, además de que nosotros podemos capacitar a los distribuidores para que lo
instalen y le den seguimiento a sus clientes; es un plan a futuro, pero no lo
descartamos. Creemos que a las empresas mexicanas les va a interesar esta
solución y que el distribuidor podrá hace buenos negocios con ella.