Intruder es una empresa que comenzó brindando
soluciones en seguridad informática al mercado y que llegó a
desarrollar un conmutador (aCube) para uso interno, el cual es actualmente el
producto insignia de su oferta y está basado en comunicaciones IP sobre
el que existen diferentes servicios, todos diseñados a la medida de sus
clientes.
Para llegar con mayor fuerza al mercado con este
conmutador y los servicios que integra, Intruder anunció que está
en un proceso de reclutamiento de canal a fin de atender particularmente las
plazas de Monterrey, Guadalajara, Distrito Federal y el Sureste del
país. Su director general, Anton Krall, confía en que hay amplias
oportunidades de negocio en verticales como hotelería, manufactura,
etcétera, aparte de que su propuesta tiene la capacidad de desarrollar
sobre diferentes flujos de trabajo.
El directivo asegura que el equipo está a un tercio
de su precio y permite integrar, desde su punto de vista, los mismos servicios
que otras marcas, como los servicios de voz, mail y mensajería unificada.
La base de estas soluciones es el framework de Asterix, acompañado de alguno de los cuatro
modelos de conmutador a los que se les puede añadir soluciones de otras
marcas; por ejemplo, para la transmisión de video se han integrado
productos de Polycom; asimismo, se les han añadido productos de Linksys
y AASTRA, entre otras.
Software y conmutador posibilitan la administración
de las llamadas que se realizan en una empresa para optimizar las
comunicaciones y tener un mejor control financiero; incluso, la solución
puede implementarse como herramienta de call
center y trabajar de manera coordinada con un CRM o un ERP.
Los mercados ideales para el aCube de Intruder son las
PyMEs y los grandes corporativos, "ya que actualmente no se necesita ser
una gran empresa con una enorme cantidad de empleados para introducir los
beneficios de las comunicaciones unificadas", destacó Krall.
Los canales venden a los usuarios finales una licencia de
por vida por una cantidad indefinida de usuarios, permitiendo integrar todas las
funcionalidades de las comunicaciones unificadas en el momento en que el
cliente lo crea necesario. Estos asociados ofrecen el conmutador con una
póliza de tres meses de soporte que incluye servicio de
instalación, mantenimiento y capacitación para quienes
usarán los equipos, así como un monitoreo que perdura aun cuando
han trascurrido esos tres primeros meses: "El propósito de esto
último es ayudar al usuario en el momento en que ocurre un incidente.
Cuando la póliza termina el monitoreo ayuda a que, en caso de fallas, el
distribuidor pueda vender el servicio que requiera el cliente",
explicó.
Los usuarios tienen la opción de pagar una
póliza de soporte por más tiempo o hacer uso de su equipo sin
ella: "Pueden también pagar por el servicio que requieren en caso
de falla, por mes, etcétera, con lo cual queremos dejar en claro que
nuestro modelo es el más flexible del mercado", argumentó
el entrevistado.
El canal que la
compañía está estructurando consta de tres niveles: el
primero, a diferencia de los otros dos, no tiene cuotas de ventas pero los
beneficios y apoyos de la marca no son tantos, aunque puede manejar planes de
arrendamiento para los interesados: "IP es un mercado muy virgen que
puede ser explotado, y la mejor manera de hacerlo es trabajando en junto con un
canal que no se distraiga con tantas certificaciones, y es que con uno solo de
nuestros cursos el canal estará listo para trabajar sobre cualquier
conmutador, instalarlo, configurarlo y mantenerlo", finalizó Krall.