Hay quienes dicen que aún falta
mucho para la desaparición del ensamble o armado a medida de equipos de cómputo
y que, más bien, está práctica evoluciona, a pesar de que con el paso del tiempo
este negocio ha ido a la baja, sobre todo en cuanto a la generación de
utilidades para los que se dedican a ello.
El principal factor que ha
afectado el negocio de los ensambladores ha sido la constante y masiva
reducción de los precios por parte de los fabricantes de computadoras, quienes
incluso han llegado a los mismos niveles de precios que se suelen manejar en la
caja blanca; adicionalmente, las marcas internacionales cuentan con capacidades
que un ensamblador común no tiene, como los recursos para posicionar productos
de manera intensiva o ejecutar campañas de publicidad que generen una mayor demanda.
Pero no todo está perdido para los
ensambladores, pues su negocio aún puede significarles importantes
rendimientos, según la opinión de diferentes ejecutivos de la industria; sin
embargo, aquéllos deben entender que su principal desafío no es sobrevivir sino
saber evolucionar y aprovechar las ventajas que actualmente ofrece el mercado
OEM.
Estos protagonistas de la
industria explicaron a Infochannel las
alternativas y recursos que están disponibles para los ensambladores, argumentando
que sólo necesitan conocerlas y, en algunos casos, tener actitud de pioneros.
¿Cómo añadirle más valor al ensamble?
A decir de los ejecutivos
entrevistados, no son complicadas las claves para que un ensamblador logre diferenciar
sus propuestas de caja blanca frente a las de marcas transnacionales; aseguran,
de hecho, que el éxito radica en elementos tan simples como el aprovechar el
tipo de clientes a los que regularmente se atiende con el negocio del ensamble,
además de capacitarse y enfocarse en terrenos que aún no han sido del todo explorados;
por ejemplo, Carlos San Román, responsable del Segmento Comercial en AMD México,
señaló que una buena opción para diferenciarse de la competencia podría ser que
el ensamblador se enfoque en propuestas que prácticamente son vírgenes: "Los
ensambladores deberían prestar mayor atención a tendencias como la movilidad, y
es que hoy en día la 'white netbook' (laptop
blanca) es prácticamente inexistente en nuestro país; debería haber
intentos serios por parte del canal OEM para ofertar este tipo de equipos", propuso.
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El ejecutivo añadió que la misma
situación ocurre con el servidor de caja blanca, el cual representa interesantes
alternativas de negocio, como lo han demostrado algunos exitosos ensambladores
locales que pudieron consolidar clientes en mercados como el científico o el de
súper-cómputo atendiendo a instituciones como Pemex o la UNAM.
San Román afirmó que no es difícil
que un canal OEM se adentre en el ensamble de servidores blancos y básicamente
sólo debe entrenarse para conocer los componentes que permitan hacer una buena
solución y entender que se trata de un mercado diferente: "Lo ideal es que
participen en servidores de entrada, pues aquí hay muchas oportunidades que el
canal de ensamble no ha volteado a ver por mero desconocimiento".
Por su parte, Álvaro Huerta,
gerente regional para México en A Data, indicó que el ensamblador debe
mantenerse en la esencia del negocio OEM y aprovechar las debilidades de los
equipos de marca, aparte de que al intentar ofrecer precios cada vez más bajos estos
últimos han sacrificado los márgenes.
¿Pero cómo un ensamblador puede
aprovechar esta debilidad? Para Huerta la respuesta es prácticamente obvia: "Hacer
una buena selección de componentes que permita ofrecer una configuración a la
medida sin que represente una alta inversión para el cliente final".
Lo anterior lleva a cuestionar el
tipo de mercado al que se está dirigiendo el ensamble: ¿será el correcto?, ¿han
sido exploradas todas las opciones?, ¿cómo los clientes pueden significar la
diferencia en el negocio?
Enfocarse en el cliente y seleccionar un buen nicho
Huerta mencionó que las marcas
internacionales han enfocado su oferta de equipos hacia el mercado de entrada
(usuarios caseros con su primera computadora o estudiantes), por lo que no es
viable que el ensamblador dirija su atención a dicho sector: "El mercado ideal
del ensamblador es el de mediano y alto rango, pues ahí hay demanda de
soluciones que son más rentables, con configuraciones de mejor desempeño y donde
el precio ya no se vuelve el diferenciador de venta", ejemplificó.
El ejecutivo refirió que en el
mercado de mediano y alto rango se encuentran clientes como arquitectos, editores
de video y de contenidos audiovisuales, así como los gamers, quienes con el paso del tiempo se han convertido en el
cliente principal del ensamblador y que siguen representando una atractiva opción
de negocio.
El Director de CT Internacional
añadió que el ensamblador debe desarrollar soluciones robustas para nichos de
mercado especializados, refiriéndose particularmente a soluciones que los
fabricantes no pueden ofrecer: "En la parte de caja blanca hay menos jugadores
y los que quedan son aquéllos que se han vuelto especializados. El negocio del
ensamble se ha hecho más chiquito, pero la oportunidad sigue existiendo y con
mejores márgenes", opinó Saúl Rojo.
Desde la perspectiva de Carlos San
Román, el ensamblador debe enfocarse también en desarrollar soluciones para el
mercado de la pequeña y la mediana empresa (PyME), un nicho de clientes al que
considera más susceptible de adquirir soluciones de caja blanca.
También el ensamblador puede
concentrarse en su ámbito local ofreciendo soluciones más robustas a aquellas
PyMEs a las que ya les ha vendido alguna PC ensamblada: "Son empresas que seguramente
ya están buscando comprar servidores de nivel de entrada para armar su primera
red", aseguró el responsable del Segmento Comercial en AMD.
Por ello, dijo, el ensamblador
debe apostar a ofrecer los mejores componentes en su PC blanca para generar una
experiencia positiva entre sus clientes, pues éstos podrán recomendarlos con
otros.
Justo en el tema de los clientes,
Saúl Rojo expuso que el ensamblador puede también tener en mente a usuarios con
limitada capacidad financiera, ya que regularmente son ellos quienes más se
fijan en los precios al momento de querer comprar una computadora: "Además son
clientes que no siempre pueden participar en las dinámicas comerciales de las
grandes transnacionales (como promociones de meses sin intereses) y, por tanto,
se acercan con los ensambladores".