Alvatrix nació en 2007 con un giro diferente al que sostiene actualmente que es el de la consultoría. La experiencia que sus fundadores tenían en ese ámbito la ha llevado a ofrecer este tipo de servicios, lo mismo que la necesidad empresarial de contar con soporte y soluciones a la medida.
Jorge de la Garza, director general de la empresa, comenta su interés de incursionar como prestadores de servicios en el mercado de Estados Unidos, en el que ya participa con presencia en el estado de Texas, además de otros planes que nos platica en el siguiente Café Infochannel.
Infochannel (I): ¿Cómo inició Alvatrix sus operaciones en el mercado?
Jorge de la Garza (JG): Tratamos de dar soporte remoto a empresas en Estados Unidos, ya que consideramos que al operar desde México, éramos la mejor opción para dar servicios de outsourcing. El problema fue que intentamos entrar a ese mercado durante la crisis, lo que frenó nuestro crecimiento.
Ante esa situación decidimos seguir dos estrategias diferentes: concentrarnos en hacer lo que mejor sabemos que es dar consultoría, y voltear atender el mercado local en donde también hay muchas oportunidades de negocio.
I: ¿Qué tipo de servicios dan ahora?
JG: Tenemos consultores en muchas soluciones con los que podemos diseñar proyectos, así como entregar servicios de alta calidad a precios razonables, sobre todo en temas de seguridad, como manejo de identidad, o soluciones de continuidad de negocio; también manejamos colaboración, comunicaciones IP, optimización y administración de recursos empresariales, gestión de infraestructura, entre otros.
I: ¿Qué servicios ofrece Alvatrix?
JG: Lo que hacemos es muy horizontal, hemos tratado de verticalizarnos para hacer estrategias más puntuales, pero las soluciones son más horizontales, así como los servicios que damos, los cuales se pueden dirigir a diferentes industrias. Por ejemplo, las soluciones de antivirus, de respaldo, de correo electrónico aplican a todo sector, por eso no hemos encontrado la forma de verticalizarnos.
Además, llevamos servicios a integradores que se comprometieron con proyectos complejos que no dimensionaron correctamente o que se tornaron complicados al punto que se les sale de control. En ese caso nosotros fungimos como consultores senior. También se da el caso de que vamos juntos desde el inicio de los proyectos.
I: ¿Cómo se han desenvuelto en el mercado mexicano?
JG: No era nuestro mercado objetivo, sin embargo las cosas han marchado bien. Hemos conseguido una buena participación sobre todo entre corporativos, Aunque con las sumas que hemos hecho poco a poco a nuestro portafolio, ya estamos trabajando con empresas medianas de menos de 150 empleados, y más o menos diez servidores.
I: En su experiencia, ¿Cómo han evolucionado las necesidades de las medianas empresas?
JG: Hemos observado que la mediana empresa se vuelve un componente importante para la distribución de nuestro portafolio y de empresas como nosotros, porque al comenzar a brindarle servicios nos volvemos un socio estratégico para ellos en su administración de TI. La verdad nos metemos a fondo en sus operaciones y procesos, de manera que nos volvemos aliados, y confían en nosotros para adoptar tecnología. De esta manera los integradores y consultores se vuelven estratégicos para estas empresas que comienzan a invertir y a ver en la tecnología la manera de llevar a cabo mejores procesos.
I: ¿Porqué una empresa solicitaría los servicios de consultoría de Alvatrix?
JG: Porque no solo entendemos el funcionamiento de una tecnología, sino que ese mismo funcionamiento lo traducimos en beneficio para el negocio. No hacemos que el cliente invierta porque sí, todas las inversiones son justificadas. Hacemos ver a la tecnología no ya como un gasto innecesario ni como un área de costos y ese es un gran valor que aportamos.
Con nuestros servicios consultivos hacemos que la inversión en tecnología sea un habilitador del negocio, y es justamente porque entendemos lo que necesitan los clientes; entendemos cómo operan, qué infraestructura tienen y que deben de tener para mejorar sus operaciones.
I: ¿Cuál es la estrategia de Alvatrix para 2012 ?
JG: En estos escenarios es donde entran las soluciones de uno de nuestros proveedores: Kaseya, porque con sus soluciones tenemos ingresos recurrentes, pues al ofrecer nosotros servicios de soporte y administración remota, obtenemos ingresos recurrentes y fijos, que nos permiten tener una proyección de los ingresos y gastos que tendremos. Nuestra estrategia es seguir buscando proyectos de todo tipo y tamaño, y conservar aquellos que nos permiten estar despreocupados en épocas de incertidumbre.
I: ¿Tienen un mercado objetivo para el siguiente año?
JG: Queremos entrar en Manufactura porque ya hemos generado algunos negocios ahí y definitivamente vemos potencial; aunque también estamos explorando Educación, sobre todo porque nos interesa el sector privado.
I: ¿Qué oportunidades ven específicamente en educación?
JG: Vemos que podríamos virtualizar la estaciones de trabajo por usuarios, de manera que tengan la posibilidad de acceder a sus talleres o aulas virtuales desde dispositivos de bajo consumo de energía, y se tengan grandes ahorros en costos.
Otro proyecto interesante es la videovigilancia en las escuelas, y para ello tenemos también contemplado armar soluciones alrededor de la tecnología IP de cámaras de video de tal forma que podamos controlar todo utilizando la red.
I: Respecto a la colaboración ¿A qué punto llegan sus servicios?
JG: Aún somos muy nuevos y no estamos capacitados para montar soluciones de Telepresencia; lo que si podemos hacer es implementar la tecnología en el site del cliente para que compre hardware, equipo activo, licencias; nosotros lo configuramos y así el cliente puede tener experiencias de colaboración con telefonía IP, datos y mensajería instantánea.
I: En un plazo de cinco años ¿Donde estará la empresa?
JG: Quiero que seamos una empresa que crezca orgánicamente, no crecer a una velocidad que no nos corresponda. Por ahora esperamos tener una tasa de crecimiento de 35%. Queremos conservar esos niveles de crecimiento por los siguientes cinco años hasta convertirnos en una compañía que facture anualmente 5 millones de dólares. Probablemente también crezcamos la plantilla de empleados de los actuales 25 a 50