Las Apple Store son el modelo a seguir en la habilitación de espacios comerciales que tienen como ancla el nombre de un fabricante: Microsoft intentó posicionar su propio concepto, pero fuera de EUA no ha tenido tanto éxito; en México HP es el fabricante que cuenta con mayor número de puntos de venta soportados por socios.
Esta semana Lenovo inició su concepto de Lenovo Stores en la Ciudad de México y el plan es replicarlo a lo largo del país, la fórmula es similar a la de otras marcas: el local se habilita con inversión de un distribuidor, que recibe del fabricante apoyo financiero, además del concepto del local que deberá habilitar, el tipo de productos que se busca promover en el mismo, las políticas de operación, manejo y cuidado de la marca y su tecnología.
Las tiendas de marca son el nuevo santuario para el consumidor, también representan una apuesta casi segura para el distribuidor, por el interés y compromiso del fabricante de que el punto de venta se mantenga vivo y ayude a posicionar su sello y propuesta tecnológica.
Diferentes ciudades del país están comenzando a ser pobladas por este tipo de locales que sirven de escaparate para los clientes, también comienza a observarse el avance de los conceptos de franquicia de TI; los esfuerzos aún son pocos, pero importantes, se trata de modelos probados que garantizan al emprendedor dispuesto a invertir, nuevas fuentes de ingresos, y formas de mantenerse al día en el mercado.
Son negocios que conocen a su clientes, saben qué compra, dónde lo compra, qué quiere, tienen claro cuáles de sus acciones producen los beneficios que estos clientes desean, están dispuestos a invertir para que el consumidor gaste más en ellos, organizan sus esfuerzos para atender a clientes cambiantes, planifican la disponibilidad de mercancía y gestionan su desempeño.
Se trata de modelos de negocio que aportan más oportunidades de crecimiento de las que podemos imaginar, y que están al alcance de inversionistas nuevos y maduros que no cesan de innovar en el negocio.