Contento andaba Luis
Férez
brincando de tumba en tumba,
cuando llegó La Huesuda
y le propinó una tunda.
Lo dejó sin chamba en Ingram
y se lo llevó al panteón
pa' que le ayude en las compras
del enorme caserón.
En épocas de crisis ésta es la receta:
paciencia con algo de mesura,
aunque La Muerte no respeta
ni al de mejor infraestructura.
En Economía lloraban porque Wilson había muerto;
Carrera se consolaba con el petate
del muerto.
"Aquí yace Paco Wilson", consignaba la leyenda;
Marco González lloraba de
contento ante la ofrenda.
"Aquí yaces y haces bien; tú descansas y yo
también",
susurraba el tamaulipeco
Vuela, vuela palomita, lleva a Anadic el mensaje:
que Wilson está bien vivo y anda bailando de traje.
En periodo de silencio La Calaca puso a HP,
y por ufanarse de lana, luto llevó a Santa Fe.
Carlos Cortés protestaba:
"Huesuda, calma tus ansias",
pero La Flaca arrasaba y al colombiano embistió.
Alamán y sus secuaces ni
cafetearlo pudieron,
pues La Muerte caprichuda se los llevó por antreros.
La crisis apretujaba los negocios de CT
y las ventas no alcanzaban ni pa' comprar café.
"Hagámoslas funerarias", Polo le decía a Saúl,
pero a los hermanos Rojo los esperaba el baúl.
La Catrina "moría" de risa cuando los llevo al
panteón;
desayunó longaniza y luego se comió un betún.
Vuela, vuela zopilote,
avisa a Juan Luis 'Tronejo'
que debe llevar su choro
al panteón para el cortejo.
Jorge Cortés ya marchó,
Jaime Catán va marchando,
seguido del viejo Mones
que al negocio iba llegando.
El respaldo se acabó,
mil KVAs no sirvieron;
'Tronejo', Cortés y Mones
en pleno arranque valieron...
Al fondo, de pipa y guante
se encontraba Ingrid Becerra,
mandando cartas y flores
vía Sepomex a la Tierra.
Con todos jaló La Muerte,
quien la energía les comió;
ninguno tuvo tanta suerte
y sus foquitos les apagó.
En el Sur están de luto,
pues el mayoreo murió;
Berny se lo escabechó
y a todos dejó mirando.
Ahí va ya Don Ferruco,
seguido por Javier Contreras,
tratando de revivir a
Bell Micro sin esperas.
Al Este La Muerte trabajaba a su antojo,
llenando de almas el changarro,
mientras Carlos Ponce suplicaba
que no matara a CompuGolfo:
"Ya me va a comprar Narro"
–Ponce le aseguraba,
pero La Flaca malvada ya no escuchaba a este charro.
Resignado va el cortejo
con "El Pollo" hacia el panteón;
apurada está La Huesuda,
pues metió una apelación:
"Deja tus cosas, malvado,
que ésta no es licitación;
si te pones de aferrado,
te vuelvo a dar chicharrón".
Por iniciativa propia comerciaron con su alma,
a Ingram se consagraron a cambio de un gran ágape
Los de Calcom negociaron el comprar al mayorista,
y sin lana se quedaron ni para ir al dentista.
Marco Tessa les juraba que su cripta
era VIP,
pero nadie reparaba en la crisis de las TI.
En la cripta del valor dos hermanos festejaban
haber burlado a la muerte mientras servicios le daban.
José y Juan Pablo cantaban mientras fuera la huesuda,
se revolvía testaruda
tratando de ganar sus almas
antes de "morir" de cruda
Gozosos los Medina Mora
apostaban contra Team, Miguel Ruiz
sin
camorra preparaba otro festín.
La muerte fue más astuta y a los tres ejecutó,
con cláusulas y disputas su cementerio llenó.
Juan Carlos
Tubilla estaba a gusto en su nuevo puesto
cuando la muerta traviesa le aplicó un derecho opuesto
Al "infiernito" de Linksys regresó al buen Tubilla,
"Nada que Cisco es el jefe", le repeló la huesuda,
"Aquí te fletas con todos y yo me agenció tu silla".
Divertido "El
Chilangringo"
fesjetaba ante el cortejo,
de gamers arrepentidos que
de Nvidia habían felpado.
Por juguetear con la tarjeta
una descarga los había achicharrado.