En
los resultados a marzo del 2011 de la décimo séptima
edición consecutiva del Barómetro de Empresas de
Deloitte
México, destacaron especialmente este trimestre el hecho de
que los ejecutivos mejoraron su apreciación acerca del
desempeño del gobierno en todos los aspectos. Por primera vez,
después de un largo periodo, los ejecutivos valoraron
positivamente todos los aspectos del desempeño del Gobierno
como lo son el mantener la inflación bajo control, mejorar la
infraestructura, hacer crecer la economía, reducir el
desempleo, reinsertar México en el Mundo, mejorar educación
y reducir la inseguridad, y que merecieron el reconocimiento de los
entrevistados avanzando en promedio 2.5 puntos en comparación
con el trimestre anterior.
El
avance mostrado revela optimismo entre los directivos en relación
con la eficiencia del gobierno para resolver aquellos temas
prioritarios para México y la sociedad en su conjunto.
La
inflación ahora no se observa como amenaza para la economía
de México en opinión de los directivos. Sus
expectativas acerca de este fenómeno se han modificado. Por
ejemplo, en marzo de 2011, sólo 4.0% pensaba que la inflación
en 2011 estaría por arriba de 5% anual, cifra menor que tres
meses antes.
Las
expectativas de los directivos en relación con su entorno
económico dentro de un año aunque mejoraron, el avance
no es tan impresionante en comparación con diciembre de 2010.
Posiblemente pueda atribuirse a que su juicio acerca de la
inseguridad ha influido en estas apreciaciones, y aún no le
permite modificar sus previsiones sustancialmente.
De
hecho, Barómetro de Empresas Deloitte
continúa
identificando a la inseguridad (factor interno) como la amenaza
principal para la economía mexicana. Esto opinan los
ejecutivos. Lo mismo dicen los economistas del sector privado
consultados mensualmente por el Banco de México. Así lo
revela también la Encuesta Continua sobre la Percepción
de la Seguridad Pública. En febrero de 2011 sólo 17.7%
de las personas que participaron en el sondeo pensaba que la
seguridad pública en México sería mejor o mucho
mejor dentro de 12 meses, de tal manera que el mayor porcentaje se
siente frágil en términos de seguridad.
Sin
embargo, conviene destacar que no obstante el resto de los
factores perdieron relevancia frente al embate de la inseguridad, en
el último trimestre los desacuerdos políticos en
nuestro país, no pasaron desapercibidos para los directivos de
las empresas. Tanto es así que la valoración que le
concedieron como obstáculo para el desarrollo económico
en los meses por venir, pasó de 16 en diciembre de 2010 a 21
en marzo de 2011, posiblemente influidos por las discusiones frente a
una eventual alianza entre partidos para las próximas
elecciones en el Estado de México.