La disponibilidad de los servicios de video bajo demanda de Netflix en México confirma la forma en que internet y las comunicaciones, sobre todo las móviles, están cambiando la manera en que los usuarios acceden a la información, aplicaciones y servicios.
El esquema de entretenimiento mediante el cual la compañía norteamericana da a los usuarios la oportunidad de disfrutar de lo que ellos quieren ver, cuando ellos desean verlo por un costo de suscripción mensual y mediante una serie de dispositivos con posibilidad de conectarse a Internet, tales como computadoras, consolas de videojuegos y Smart TVs, ejemplifica la convergencia de medios que vivimos, y la forma en que los consumidores se familiarizan rápidamente con los nuevos esquemas de entrega de servicios.
Aplicaciones de correo electrónico gratuitas como Hotmail y Gmail fueron la punta de lanza de los servicios que permiten a los usuarios acceder a su
información desde cualquier lugar y en cualquier momento. Ahora Twitter, Facebook, YouTube, entre muchos otros servicios, impulsan el acceso a Internet hacia los teléfonos y las terminales móviles, desde PCs, hasta tabletas y lectores de libros.
La demanda por este tipo de servicios está creciendo de forma exponencial aunque en ocasiones no seamos conscientes de ello. La idea que hasta hace poco parecía destinada a un futuro lejano ha pasado a ser una exigencia presente de los usuarios, no únicamente en los aspectos de entretenimiento, también en cuestiones productivas: Google, Microsoft, SalesForce, SAP, IBM, entre muchas otras empresas, tienen ya a disposición de los clientes, esquemas de servicios bajo demanda que están redefiniendo la relación entre fabricante, intermediarios, y usuarios de las aplicaciones y servicios de software.
Jugadores que hasta ahora habían operado en otro lado de la cancha, como los operadores de servicios de comunicaciones, tipo Telmex y Alestra, entre otros, se colocan como los posibles nuevos aliados del canal de distribución para atender en diferentes geografías del país el consumo de servicios bajo demanda con esquemas efectivos de calidad de servicio y disponibilidad.
Los integradores son estratégicos en estos nuevos modelos de relación con el cliente, donde se tiene como garantía una comisión mensual, pero la opción de ser el aliado estratégico del usuario para hacer convivir el presente y futuro de su infraestructura.