El mundo es un pañuelo y el impacto que la situación de Grecia está teniendo en los mercados económicos de todo el planeta lo demuestra. Lo mismo ocurre en la industria de la Tecnología de la Información y Comunicaciones, donde la virtualización, el concepto de Big Data, la eficiencia energética y el control, además de otros temas, afectan la forma en que el área de TI se contempla en las organizaciones de cara al futuro.
Los clientes buscan hacer más con menos y la virtualización se presenta como un recurso que podría permitirles conseguirlo; datos recientemente liberados por IDC señalan que México tiene 28.2% de su base instalada de servidores virtualizados, y es el segundo país de Latinoamérica con mayor penetración del concepto, únicamente detrás de Brasil que ostenta el 32% de su base operando bajo este tipo de esquemas.
En torno a la virtualización, no domina la propuesta de un proveedor específico: los clientes optan por desarrollar su visión propia, arquitecturas y construyen con base en planes estratégicos actualizados constantemente.
Ante el aumento del volumen de datos no estructurados, las organizaciones persiguen hacer frente al desafío de administrarlos y protegerlos, consumiendo la menor cantidad posible de energía en el proceso y optimando el rendimiento de su hardware a través de nuevas tecnologías como las unidades de estado sólido, que reducen las fallas en el hardware, aceleran la respuesta y el despliegue de aplicaciones.
Las organizaciones quieren hacer un uso inteligente de recursos como los smartphones y otros dispositivos móviles que portan sus empleados, y piden a fabricantes e integradores, apoyo para contar con nuevos tipos de aplicaciones sensibles al contexto que saquen ventaja de lo que ocurre en línea y en particular en los ambientes de redes sociales para fomentar el negocio.
La computación en nube muestra todas las posibilidades que puede aportar a las organizaciones de diferentes tamaños en términos de elasticidad y escalabilidad, para lograr sus metas comerciales sin tener que invertir de forma onerosa.
Lograr más gastando menos es la consigna y a todos nos toca contribuir a conseguirlo.