Varias
ciudades de América Latina utilizan la tecnología como
herramienta para reforzar la seguridad pública y contribuir
con el bienestar de las comunidades.
Un
aspecto clave es la disponibilidad de las redes de comunicación
y datos. La infraestructura de telecomunicaciones utilizada para
misiones críticas debe estar disponible en todo momento
responder a las necesidades de la ciudadanía. Se entiende por
misión crítica a todas aquellas tareas y actividades
que no pueden esperar y necesitan de una respuesta inmediata; por
ejemplo, en operativos de seguridad, en asistencias médicas,
en situaciones de rescate ante emergencias y catástrofes, o
incluso en situaciones de urgencia donde un problema debe resolverse
de forma inmediata cuando una vida o la seguridad de la población
están en juego. Es allí donde la tecnología no
puede fallar.
Un
ejemplo son los sistemas de video vigilancia, una herramienta cuyo
uso está en franco aumento en distintos municipios y centros
urbanos. Estas redes son un aliado ideal para actuar en prevención
de hechos delictivos, ya que poseen mayor calidad de imagen lo que
permite "llegar" a lugares de difícil acceso a
través de sistemas inteligentes de control, seguimiento con
equipos de comunicaciones y de captura de datos.
La
tecnología disponible hoy día facilita la captura,
análisis, envío y recepción y almacenamiento de
video. Las aplicaciones avanzadas de software, como el análisis
automatizado de video, reducen drásticamente la carga de
trabajo del personal y dan una respuesta inmediata ante situaciones
que requieren la intervención de las fuerzas de seguridad. El
uso de este tipo de tecnología nos permitirá transitar
hacia una sociedad en la que la integración de los soportes de
voz, datos y videos, más el perfeccionamiento de las
plataformas digitales contribuirán de manera directa a mejorar
la seguridad pública y la calidad de vida de las personas.