Una licencia de hardware abierto pone a disposición de la comunidad tecnológica toda la información sobre los componentes de hardware que ayuden a construir, evaluar, reparar y modificar la mejor tecnología para los aceleradores de partículas. La iniciativa fue liberada por la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN).
Con el fin de darle más calidad al diseño electrónico del hardware y basada en los comentarios aportados por quienes participaron de la versión primera de la iniciativa, la propuesta 1.1del CERN pone a disposición de toda la comunidad un paquete que incluye diagramas esquemáticos, placas de circuitos y moldes o plantillas de trabajo y los detalles técnicos y mecánicos del hardware bajo licencia OHL.
La Licencia de Hardware Abierto (Open Hardware License), promueve la colaboración en el diseño de circuitos y demás hardware, opera desde marzo de este año y ha permitido la constitución de un repositorio de hardware abierto basado en la filosofía de plataformas de software de código abierto como Linux.
El objetivo del centro es hacer OHL más utilizable por otras entidades científicas, compartir diseños de manera abierta y ahorrar fuerza de trabajo gracias a la colaboración pública.
Un acelerador de partículas es un dispositivo que utiliza campos electromagnéticos para acelerar partículas cargadas hasta altas velocidades, y así, colisionarlas con otras partículas. De esta manera, se generan multitud de nuevas partículas que -generalmente- son muy inestables y duran menos de un segundo, o bien, permite estudiar más a fondo las partículas que fueron colisionadas por medio de las que fueron generadas. Hay dos tipos básicos de aceleradores de partículas: los lineales y los circulares. El tubo de rayos catódicos de un televisor es una forma simple de acelerador de partículas.
Los aceleradores de partículas imitan, en cierta forma, la acción de los rayos cósmicos sobre la atmósfera terrestre, lo cual produce al azar una lluvia de partículas exóticas e inestables. Sin embargo, los aceleradores prestan un entorno mucho más controlado para estudiar estas partículas generadas, y su proceso de desintegración.