Con el rediseño de la arquitectura Intel Sandy Bridge E más de uno nos preguntamos ¿realmente qué cambio? Y más importante aún ¿Qué tan rápido es realmente contra la anterior versión de procesadores Sandy Bridge?
La diferencia de rendimiento entre procesadores Sandy Bridge E y Sandy Bridge si se trabajan a mismas frecuencias y cantidad de núcleos solo es perceptible en aplicaciones de encriptación de datos, lo cual nos confirma su optimización única y exclusivamente para el área profesional.
Mientras que la integración de dos núcleos adicionales (seis en total) nos entrega en promedio 45% de rendimiento adicional sobre su antecesor en casi todos los casos. Es un hecho que los nuevos procesadores destinados al socket LGA 2011 son más poderosos, eficientes y el nuevo rival a vencer por la competencia.
Al analizar a detalle los nuevos productos nos dimos cuenta que se realizó un reacomodo dentro del encapsulado del procesador, lo que nos habla de un trabajo integral. Los detalles más relevantes son el aumento de tamaño, el uso de un nuevo socket LGA 2011, aumento de consumo energético, reacomodo de los núcleos internos, la integración de un controlador de memoria RAM optimizado para Quad channel, aumento de líneas de comunicación (bus), la adición de mayor cantidad de memoria Cache y la omisión de la GPU (Unidad de Procesamiento Gráfico).
Los procesadores Sandy Bridge E están pensados para dar mejor soporte a equipos profesionales y estaciones de trabajo ya que sólo en este tipo de equipos se puede llegar a utilizar su enorme potencial de cálculo, a diferencia de los anteriores procesadores Sandy Bridge que pueden utilizarse en computadoras de escritorio y equipos móviles en los cuales el fin es brindar una agradable experiencia de uso de aplicaciones de productividad y multimedia, por ello es importante definir cuáles son los beneficios que cada procesador puede otorgarnos y así evitar una inversión errónea.
Todos los procesadores Sandy Bridge E omiten en su diseño la GPU (Unidad de Procesamiento Gráfico) lo cual nos fuerza a acudir a una tarjeta de video discreta, consumen 130 Watts y requieren de configuraciones de memoria RAM Quad Channel para trabajar de manera óptima, todo ello conlleva una inversión adicional considerable con respecto a la primera versión de Sandy Bridge la cual cuenta con gráficos integrados, consume 95 watts y configuración de memoria RAM Dual Channel.
En ocasiones cuando los sistemas basados en Sandy Bridge (LGA1155) requerían el uso de múltiples tarjetas de video el rendimiento general se sistema se veía disminuido y en ocasiones hasta se deshabilitaban puertos como USB 3.0 y SATA 3, todo ello debido a que los procesadores LGA1155 integran solo 16 líneas de comunicación PCI-E, esto ya no es un problema con los procesadores LGA2011 al incluir 40 líneas de comunicación PCI-E permitiendo trabajar con hasta 4 tarjetas de video simultáneamente y sin mermar el rendimiento general del equipo.