La evaluación y selección de una solución de planeación de recursos empresariales (ERP) es usualmente un proceso largo dentro de las compañías. Involucra elementos valiosos como el tiempo, la rentabilidad y más aún, la reputación de la empresa a largo plazo. Y es que, elegir el ERP óptimo no es nada más un tema interno. Además de los beneficios que el ERP que elija puede traer a su compañía, la cuestión es que el ERP también puede convertirse en un “vocero” de su empresa. Sí, el ERP puede dar pistas al exterior acerca de su operación, calidad de sus productos y confiabilidad a sus proveedores y clientes.
Así, ya sea que opte por el ERP más caro del mercado; el más eficiente en costos; el dirigido a industrias específicas; la versión en la nube; o aún si sigue usando un desarrollo a la medida; cada uno de ellos, además de generar resultados específicos dentro de la compañía, también “dirán” algo a su mercado meta.
Para que el ERP hable bien de usted…
Hoy en día no contar con una solución ERP puede ser una razón para que los proveedores, nacionales o multi-naciones, discriminen a su negocio. Esto es porque carecer de una herramienta tecnológica, se traduce frecuentemente en altos márgenes de error, falta de cumplimiento con regulaciones sobre la durabilidad del producto y variaciones en la calidad del producto. ¿Cómo crecerá su rentabilidad si no tiene las herramientas para brindar confiabilidad a sus proveedores y clientes?
Recuerde: El mejor ERP y el más indicado, es el que cubre naturalmente el mayor porcentaje de las operaciones de su empresa. Si hoy usted tiene un ERP que se adapta a sus principales requerimientos, presupuesto y estrategia de crecimiento. Tenga presente que en cuestión de soluciones ERP, se trata de maximizar la visibilidad y el control en su compañía y de que el negocio crezca en forma sostenida.