Algunos distribuidores que por años han venido apoyando a HP en la comercialización de sus productos opinan que el aviso de la semana pasada sobre la posible venta o separación del Grupo de Sistemas Personales de la marca, es la confirmación directa de que el canal debe ocuparse de lograr nuevas habilidades, y ver más allá de la oferta de hardware a sus clientes.
HP se está moviendo a la entrega de soluciones de software y servicios y los integradores debieron haber previsto este cambio de paradigma desde que IBM hizo lo propio hace más de una década.
Así como en el año 2000, los directivos del gigante azul tomaron la decisión de cambiar a la empresa de arriba abajo y asumieron los costos de la apuesta, HP tomó el toro por los cuernos y se lanzó al ruedo donde la industria se está moviendo a un modelo que no va a ser tan dependiente del hardware, al menos no como hoy lo contemplamos, sino bajo arreglos mucho más transparentes para el usuario donde el poder de procesamiento estará en los centros de datos, y el uso de aplicaciones ocurrirá en dispositivos ligeros.
La decisión de HP de acelerar su participación en el mercado del software y servicios dejará atrás a muchos socios que no tengan posibilidad de mover rápidamente su esquema de negocio al nuevo modelo, para muchos otros es una oportunidad muy grande. Los más rápidos, o los que ya han comenzado a moverse, -como el grupo de aliados que promueven los servicios administrados de impresión de la marca-, lograrán beneficiarse.
También podrán hacerlo las empresas que ya conocen la gama de soluciones de software y servicios profesionales del fabricante, y nuevos socios de negocio de la marca que observen el viraje como la posibilidad de acompañar a un líder de la industria en su compleja reorganización con miras a posicionarse al frente de lo que el mercado demanda.