En el resultado general del Índice Global de Competitividad, México mejoró ocho posiciones al pasar de la posición 66 a la 58, dentro de un total de 142 países evaluados, así se dio a conocer en el Informe Anual de Competitividad Global 2011-2012, publicado por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).
De los doce pilares que componen el índice, México mejoró en 10 de ellos: instituciones, infraestructura, salud y educación básica, educación superior y capacitación, eficiencia en el mercado de bienes, eficiencia en el mercado laboral, desarrollo del mercado financiero, preparación tecnológica, sofisticación empresarial e innovación.
El informe también destaca la mejora de 15 posiciones en el pilar de innovación, en el que se pasó del lugar 78 al 63. Uno de los factores que reflejan lo anterior es la estrecha colaboración que existe entre el Gobierno Federal, el sector privado y la academia, así como el Programa Nacional de Innovación impulsado por éste.
Este desarrollo, junto con las fortalezas competitivas como el tamaño del mercado interno, la infraestructura de transporte, las políticas macroeconómicas sólidas, y los fuertes niveles de adopción tecnológica, han llevado a México a mejorar su brecha en competitividad.
En el documento se destaca la participación sin precedentes que tuvo el empresariado mexicano en todos los niveles para responder las encuestas relacionadas con la evaluación que aplica el WEF. A diferencia del año pasado donde se atendieron 94 encuestas, para este año la cifra llegó a las 382, lo que hace a dicha muestra aún más diversa y representativa.
El Índice Global de Competitividad es calculado anualmente desde 1979 con el fin de medir y comparar la competitividad de los países.
Dicho documento se conforma de doce pilares compuestos en 70% por las opiniones de los empresarios obtenidas mediante la Encuesta de Opinión Ejecutiva y en 30% de indicadores cuantitativos provenientes de diversas