En noviembre pasado el FBI desmanteló una red criminal que logró introducir el troyano DNSChanger en millones de computadoras alrededor del mundo. Ahora el Buró de investigación de los Estados Unidos dará de baja los servidores utilizados por los hackers, situación que podría dejar a millones de usuarios sin acceso a la web.
Cuando el DNSChanger llega a una computadora daña la configuración DNS modificando las direcciones IP. Cuando un equipo está infectado conduce al usuario a un sitio malicioso en lugar de llevarlo a la página legítima.
Actualmente las computadoras que alojan el troyano funcionan con normalidad ya que las autoridades mantienen el control de los servidores, pero planean desconectarlos el próximo 8 de marzo.
Ralf Benzmüller, responsable de G Data SecurityLabs, dijo que no basta con eliminar el malware, ya que sus efectos permanecen y los usuarios infectados deberán reconfigurar su conexión a Internet.
Para saber si su equipo está infectado el FBI ha puesto a disposición una herramienta que puede detectar el troyano, de esta forma los usuarios afectados pueden tomar las previsiones necesarias, escanear el equipo con un programa antivirus y reconfigurar su conexión. FBI DNS