Independientemente del significado que otorguemos a la palabra
"planear", el aspecto común es una acción que nos permite visualizarnos en el futuro
de una manera determinada, ocupando un tiempo y desarrollando una serie de
hechos para llegar a ella. Si éste es un proceso imaginario que nos lleva al
futuro que queremos para nuestra persona o empresa, la pregunta es: ¿por qué no
planeamos con regularidad?
Estudios de expertos en empresas pequeñas y medianas (PyME) indican
que el 79% de las compañías de este tipo no realiza ningún tipo de planeación
sobre sus objetivos de negocio, mientras que el otro 21% realiza planes menores
a un año de operación y, de ellos, menos del 2% da seguimiento al plan que
trazaron.
Hoy más que nunca debemos hacer un esfuerzo de análisis y establecer
qué es lo que en el pasado nos hizo movernos hacia donde estamos y definir dónde
queremos estar en los próximos años con nuestras personas y empresas.
Comenzar a planear requiere de una serie de acciones simples como las
siguientes:
* Lo primero que debemos hacer es soñar, poder visualizarnos en la
situación y tipo de negocio en el que queremos estar en un tiempo
determinado.
* Evaluar los factores de riesgo que podrían afectar nuestro plan.
* Es importante establecer un tiempo para concretar el objetivo
deseado.
* También es necesario tener clara la idea e inventario de las herramientas
y recursos con los que contamos para lograr un plan exitoso, y finalmente poner
manos a la obra o "ejecutar".
Cada una de las anteriores acciones debe establecerse por escrito,
pues un buen número de ideas de negocio fracasa o no alcanza a ver la luz porque
no se conceptualizó en un simple papel; regularmente las confiamos a nuestra
memoria, que nos entrega destellos de sabiduría.
Una vez que elaboramos y establecimos los objetivos y comenzamos a
ejecutarlos debemos llevar a cabo revisiones periódicas del plan. A diario
podemos dedicarle un tiempo a checar los avances, retos y ajustes que deben
llevarse a cabo para poder cumplirlo.
A punto de que comience la temporada de fin de año, donde todos
tenemos buenos propósitos, los invito a que planeemos en el área profesional,
familiar y personal; los invito a todos a soñar, deseando que la mayoría pueda
alcanzar sus sueños con éxito.