En
pos de involucrar a los revendedores de tecnología en
nuevos negocios y mejorar su rentabilidad. los programas de canal que
operan los principales proveedores de la industria cada día
premian más la certificación, el expertise
y
la calidad frente a la mera fidelidad y compromiso.
El
objetivo de los fabricantes es garantizar que sus aliados de negocio
tengan un conocimiento profundo en tecnologías concretas.
Las
áreas tecnológicas tradicionales relacionadas con
desarrollo de software, comercialización de plataformas tipo
ERP y servidores, además de hardware en diferentes gamas,
siguen siendo importantes, pero las compañías cada vez
demandan a los revendedores mayor
presencia en espacios estratégicos como virtualización
y gestión de la infraestructura, comunicaciones unificadas,
colaboración y transición al modelo
cloud
computing o cómputo de nube, entre muchas otras nuevas áreas.
Las
demandas de los consumidores están cambiando, también
el tipo de infraestructuras que utilizan, los portafolios
tecnológicos de los fabricantes también están
creciendo con base en las adquisiciones que muchos de ellos han
llevado a cabo en los últimos meses y años. El
escenario de negocio para el integrador no es el mismo que en
periodos previos, está retado a adquirir nuevas habilidades y
atender al cliente bajo esquemas diferentes como la oferta de
servicios bajo demanda y la operación externa de
infraestructuras.
Los
esquemas de retorno sobre la inversión que ofrecen a los
clientes están llamando la atención de quienes
invierten en TI, su uso cada día será mayor en función
de que la oportunidad de negocio es grande para quien tiene forma de
atenderla, aspecto que a muchos proveedores les interesa que sean
socios locales quienes lo hagan, lo que de nuevo nos lleva a
identificar los programas de canal que mejor respaldan al revendedor
a desarrollar nuevas capacidades y a hacer una transición
efectiva de modelos tradicionales de comercialización, a la
nueva ola de los servicios tecnológicos.