A pesar de que a fines de abril Steve Ballmer, presidente mundial de Microsoft,
anduvo de gira por Latinoamérica explicando la estrategia y oferta de la
empresa en torno al cómputo de nube y la forma en que los socios de negocio
pueden sacar partido como aliados del fabricante, el modelo no acaba de
convencer a varios miembros del canal.
Mayoristas como TEAM, de Miguel Ruiz, señalan en corto que por ahora
no será una de sus prioridades apoyar el esquema de negocios y oferta de
productos relacionados con la paquetería Microsoft Productivity
Business Suite (MBPOS) en función de que no
identifican lo que en el largo plazo puede significar para el distribuidor y el
mayorista en términos de ganancias.
Algunos distribuidores que ya forman parte de la iniciativa confesaron
que mientras Microsoft los siga apoyando con los leads de venta aceptarán el rol
de comisionistas, pero que su interés es que la propuesta evolucione a un
esquema que le demande mayor responsabilidad al integrador y lo sitúe como
referente ante los clientes.
Mientras son peras o manzanas, el fabricante seguirá evangelizando a su
canal en este nuevo modelo de negocios y en otros, labor que en buena medida realizará
el equipo de atención a socios encabezado por Edgar Murga, por ejemplo en la próxima "Conferencia Anual de Socios
Microsoft" que se realizará en la segunda mitad de julio en Washington y para
la cual ya hay varios convocados.
A diferencia de Microsoft, IBM sigue
cada día reduciendo más y más su relación con distribuidores en México. La
máxima que hace algunos años Eduardo Razetto enarbolara (de que la estrategia era cubrir el
mercado ciento por ciento mediante el canal) dejó de tener sentido en la
empresa, donde el equipo que ahora dirige Hugo
Santana cada día genera más negocios sin apoyarse en integradores.
Aunque usted no lo crea, en el año 2001 Antonio Sánchez, director general de Mainbit, llegó a tener la inquietud de apoyar
a la AMISSI, agrupación que entonces
representaba los intereses de los principales integradores de soluciones y
servicios en la zona centro del país para que se convirtiera en "una verdadera
asociación de distribuidores, con beneficios tangibles para todos sus
agremiados, que no únicamente se dedicara a establecer acuerdos que en nada
ayudan a los distribuidores de México". Sánchez no concretó su objetivo y la
AMISSI desapareció para fusionarse con la Anadic
Metropolitana a fin de conformar la Anadic Ciudad
de México. Ahora, como entonces, la organización vuelve a necesitar de
interesados en posicionarla de cara a la próxima elección del Presidente del
organismo capitalino. Es deseable que los liderazgos de varios integradores
fuertes que operan en la zona se cristalicen en candidaturas y quede al frente
alguien a quien verdaderamente le interese hacer un cambio y no únicamente
salir en la foto.
Marco Tessa y el grupo principal de
proveedores de Ingram Micro se reunieron con el equipo de ventas del
mayorista en una encerrona en Ixtapan de la Sal, en
el Estado de México. Como siempre, la consigna de los organizadores fue
reforzar el trabajo en conjunto y, literalmente, echar a andar juntos el carro,
pues una de las dinámicas de integración fue la competencia de armado de un
vehículo con el que seguro buscarán ganar la carrera a la competencia.
Donde parece que las cosas no funcionan como se esperaba es en la
relación entre Intelisys
y Aspel. Ambas empresas,
propiedad de Grupo Carso, intentaron operar
bajo una misma sombrilla y todo indica que no resultó ser un proceso sencillo,
por lo que sus líderes -entre los que se encuentra Gilberto López- tomaron la decisión de dar marcha atrás y dejar que
cada organización siga operando como lo hacía antes del plan de integración.
Aunque el ejercicio operativo no prosperó, lo que sí resultó a favor fue
el interés de algunos socios de negocio de Aspel de
sumarse a las filas de Intelisys para comercializar
sus productos y servicios, como es el caso de CADE,
empresa de Michel Braverman,
que ya se estrenó el año pasado con una implantación exitosa de la
plataforma.