Aún cuando el uso de fuentes de información en línea es mínimo en México, los consumidores confían en este tipo de herramientas para obtener referencias sobre niveles de seguridad y costos de tratamientos.
La encuesta “Consumidores de servicios de salud en México 2011” realizada por Deloitte, indica que a los consumidores les preocupan los posibles riesgos a su privacidad y seguridad que implican proporcionar información en línea. El 50% de los encuestados manifestó dicha inquietud respecto al uso de un programa de computación / web para mantener un Registro Personal de Salud.
Pese a ello, nueve de cada diez consumidores están interesados en usar herramientas de esta naturaleza para obtener información respecto a sus padecimientos y poder realizar un monitoreo de los mismos, establecer una comunicación más eficiente con sus médicos o compañía de seguros, o bien, acceder a sus registros médicos
En este contexto, los consumidores encuestados informan que en el último año utilizaron Internet para realizar la búsqueda de información en línea y obtener datos sobre la calidad de la atención prestada por un médico específico o especialista. En ese mismo periodo, los consumidores buscaron información sobre los costos (31%) y para comparar opciones de tratamiento (43%).
“Es una realidad que los consumidores de servicios de salud están modificando sus procesos de acceso a información sobre tratamientos médicos, para ello, recurren a fuentes confiables como asociaciones médicas (65%), los centros médicos y/o académicos / hospitales de enseñanza (59%), organismos como la Food and Drug Administration en Estados Unidos (50%), Secretaría de Salud (43%), hospitales de la comunidad (42%), Internet (36%) y farmacias (34%)”, señaló Gema Moreno, Socio Líder de la Industria de Ciencias de la vida y cuidado de la salud de Deloitte México.
“Otro punto a destacar es que si bien el uso de redes sociales con fines de cuidado de la salud en el país es baja, el interés de los consumidores en el uso de dispositivos de auto-monitoreo presenta una tendencia de crecimiento positiva. Uno de cada tres consumidores (32%) reporta el uso de redes sociales relacionadas con actividades del cuidado de la salud. Uno de cada 3 personas de la Generación X (34%) –aquellos nacidos entre 1961 y 1981- y la Generación Y (34%) - aquellos nacidos entre 1982 y 1993- indican que usan estas herramientas en comparación con un 18% de adultos mayores. Las personas con una enfermedad crónica (39%) son más propensos a participar en las redes sociales que los que no se encuentran en dicha condición (28%)”, agregó la experta de Deloitte México.